Si no hay mal que por bien no venga, ¿Qué bien te trajo hasta mí?
25/11/11
Me convencías de todo, me transmitías confianza, de todo eso que era tuyo, ya no te queda nada. Ya no sobran como antes las ganas de abrazarte, ya no sobran como antes las ganas de mirarte. Ni de abrazarte, ni de mirarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario